¿Por qué la astrología puede ser motivo de burla cuando la menciona una opositora política, mientras las narrativas esotéricas pueden convivir con el poder?
La diputada nacional peronista Victoria Tolosa Paz volvió a hablar públicamente de astrología y de la carta de Argentina. La reacción en redes fue rápida: memes, burlas y cuestionamientos.
Pero el episodio abre una pregunta más interesante.
Al mismo tiempo, alrededor del gobierno de Javier Milei circula un universo de relatos místicos y proféticos: las referencias a Karina Milei y el tarot, las psicografías de Benjamín Solari Parravicini, la interpretación del “hombre gris” y la idea de una misión histórica asociada al presidente.
Para algunos sectores, todo este universo también es motivo de crítica y deslegitimación. Pero la pregunta es: ¿por qué la ridiculización de estas creencias no necesariamente produce el mismo efecto político?
En este informe de ASTRONAUTA analizamos esa paradoja y la ponemos en relación con el cielo de este momento: Mercurio en Virgo, próximo a su conjunción superior con el Sol, y el eclipse de Luna llena en Piscis, sobre el eje casa XII–VI de la carta de Argentina. Y como telón de fondo: Urano en Géminis, Saturno y Neptuno en Aries.
Más que preguntarnos si la astrología es verdadera o falsa, proponemos otra pregunta: ¿Quién tiene autoridad para interpretar la realidad?
Porque quizás la disputa política que viene no sea solamente por los datos, sino por algo todavía más profundo: quién consigue imponer el relato con el que una sociedad interpreta su presente y su futuro.

